UGT celebra la asistencia masiva al partido de fútbol femenino entre Atlético de Madrid y al FC Barcelona

Desde la FeSMC-UGT estamos de celebración tras el apoyo que recibió el fútbol femenino el pasado domingo, 17 de marzo, en el Wanda Metropolitano, en el partido que enfrentó al Atlético de Madrid y al Fútbol Club Barcelona.

Desde la FeSMC-UGT estamos de celebración tras el apoyo que recibió el fútbol femenino el pasado domingo, 17 de marzo, en el Wanda Metropolitano, en el partido de liga que enfrentaba al Atlético de Madrid y al Fútbol Club Barcelona, al que asistieron 60.739 personas, consiguiendo el récord mundial en un partido de fútbol femenino de clubes.

UGT estuvo presente en las gradas del campo y en el palco del estadio, donde nuestra compañera y futbolista Raquel Gonzalo, junto a otras compañeras y compañeros del Sindicato que están en plenas negociaciones con el I Convenio de Fútbol Femenino, disfrutaron del encuentro.

Desde FeSMC-UGT queremos que lo vivido el pasado domingo no se quede en un hecho aislado, sino que continúe la tendencia de asistencia masiva a los encuentros de fútbol femenino y que sus profesionales tengan un convenio con unos mínimos garantizados y puedan hacer de esta profesión su modo de vida, como sucede con sus compañeros de fútbol masculino. También es necesario que los medios de comunicación -especialmente las cadenas de televisión- den más protagonismo a este deporte, el fútbol femenino, y que se abran los grandes campos de clubes de fútbol de primer nivel más a menudo, porque el domingo se demostró que nosotras, las mujeres, también podemos llenarlos: a los aficionados y aficionadas también les gusta el futbol femenino, y así quedó demostrado con la masiva asistencia a las gradas del Wanda.

El pasado domingo se volvió a vivir lo que ocurrió anteriormente en San Mamés, en el partido de la Copa de la Reina ante el Athletic Bilbao y el Atlético de Madrid. Fue, nuevamente, un acontecimiento histórico para el fútbol de élite femenino. Y desde UGT seguiremos peleando para que esta realidad sea laboral, social, mediática y deportivamente reconocida como se merece.